Por este motivo la autora reivindica una filosofía de los afectos. No en vano cita a Max Scheler, que en su «Ordo amoris» reivindica la importancia del amor, que permite abrirnos al mundo y tener una conexión inmediata con el otro.
Hay otros autores que han tratado las diferentes formas de apertura afectiva al mundo:
- Kierkegaard: angustia
- Sarte: náusea y vergüenza
- Marcel: inquietud
- Heidegger: angustia/aburrimiento