Cory Doctorow dice que el conservadurismo es el deseo de volver a ser un niño y no puedo estar más en desacuerdo. El conservadurismo es aferrarse a unos privilegios, al miserable trozo de propiedad y poder concedido por un sistema violento lleno de narrativas del miedo. Se hace explícito a la mínima que esa frágil estabilidad de privilegios se tambalea.
Entenderlo como el deseo de ser un niño es no señalar hacia ningún lado y buscar la frase lapidaria facilonga.
Aún así, entiendo la intención: usa ser un niño como sinónimo de no ser consciente de las violencias del mundo. Simplemente no estoy de acuerdo con el enfoque. Yo no deseo volver a ser un niño, me gusta ser un adulto. Lo que quiero es otras condiciones en la adultez. Ser niño no tiene nada intrínsecamente bueno, las experiencias de la infancia son muy diversas y en muchos casos la infancia es peor que la adultez. Cuidado con qué significados atribuimos a la infancia y con la dicotomía niño-adulto.
Adri Humo es una persona de 28 años que está perpetuamente en construcción. El acceso está permitido pero se ruega no pisar los caminitos de hormigas. En sus ojos hay un anhelo de mundos mejores, un destello ecoanarquista y una pupila ansiosa por ver pajaritos. Esta ansia ornitológica a veces le dificulta concentrarse en una lectura, una conversación o mientras intenta aprender algo nuevo, tres actividades que también le agradan. Cuando era pequeño deseaba ser una libélula de mayor. Sus primeras palabras fueron "la luz" que a su vez fue lo último que dijo su abuelo. Todo esto le parece poético. Podemos deducir que Adri Humo es un poco intenso. Actualmente oposita y escribe de sí mismo en tercera persona porque queda chulo. Alt fondo: silueta de una rapaz volando sobre azul que se vislumbra a través del follaje desenfocado Alt avatar: una nube densa, espumosa, y un trozo de cielo azul