Se ha hablado mucho de representar familias diversas en los contenidos infantiles, refiriéndose, sobre todo, a diversidad en el género del emparejamiento y en el número del núcleo parental.
Otro handicap similar que yo encuentro en la representación familiar de la ficción para niños es que, en su mayoría, diversas o no, representa familias felices, o con un grado tan mínimo de conflicto que una simpática aventurilla lo solventa todo.
Son ficciones diseñadas, sobre todo, desde un instinto protector: para no exponer a niños al sufrimiento.
Pero, ¿qué pasa con los niños que no reconozcan representada a su familia real en esta sobre representación del modelo "feliz" que le sirve una y otra vez la ficción "para los más pequeños"?
Creo que esos contenidos enseñan a los niños que la familia feliz es la normalidad de un modo similar a cómo venían enseñando que el matrimonio heterosexual es la familia normal.
Por eso, a mis alumnos que escriben literatura infantil, les recomiendo que retraten a familias con problemas y que sus protagonistas infantiles se vean envueltos en conflictos como los que confrontan los niños, padres y madres reales de hoy en día.