Post #927624
2026-04-01 22:22 UTC
[Íbamos entrando en las curvas, una a una, como si estuviéramos zurciendo la sierra. Al fondo, la luna asomaba a ras del horizonte, casi apoyada en él. Levitaba. Redonda, blanca, inmensa.
Curva a la derecha: la luna parecía subir. Curva a la izquierda: desaparecía entre los montes. Una recta inmensa tras las curvas: volvía a sostenerse sobre el horizonte, como una bola de espejos que nos invitaba a bailar con la mirada.
Ni un alma en el camino. Bueno, la de los pájaros, claro. Es decir: un camino lleno de almas silbando. Al fondo, el cielo púrpura se tornaba en naranja cuanto más se empinaba la carretera.
Curva a la izquierda, curva a la derecha. La oscura silueta del monte y el castillo marcaron el final del camino.
«Espectacular», dije, mientras la luna bailaba a un lado del monte y el sol se rompía al otro.]
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